Básicamente, consiste en apropiarse, con habilidad, y muchas veces con violencia, de importantes cantidades de dinero en efectivo, a cambio de billetes falsificados. Mediante anuncios en periódicos o Internet, los timadores buscan ofertas de bienes en venta, de todo tipo, preferentemente de alto valor. A continuación, se presentan como acaudalados empresarios de origen árabe, italiano o de Europa del Este, mostrando interés en adquirir la propiedad que está en venta. A su vez, alegan estar interesados en realizar fuertes inversiones inmobiliarias en el país.
Mientras la charla avanza con normalidad, pedirán la concreción de una cita, para culminar el negocio, en algún importante hotel o cualquier otro lugar público que no levante ninguna sospechosa. Como todo parece estar bien encaminado por ambas partes (los estafadores jamás intentan negociar el precio del bien en venta), antes de cerrar el trato de la compra del objeto, ofrecen a la víctima la posibilidad de hacer un cambio de moneda.
Dicen que poseen dinero que quieren blanquear. Generalmente son francos suizos, marcos alemanes o dólares y pretenden obtener euros, ya que pretenden ponerlos en circulación. Si no, dirán que tienen billetes de 500 euros, los cuales pretenden cambiar por efectivo de menor tamaño. La comisión del 20 por ciento que ofrecen no es para nada despreciable y la elegante presencia y estatus de quienes pretenden llevar a cabo el negocio no deja lugar a dudas.

De esto realmente no he escuchado mucho, exceptuando el caso de cambiar un billete de mayor denominación por unos de menor denominación
ResponderEliminarEste tipo de estafas se ve hasta en familias, a mi tío le estafó su propio hijo con un cambio de un billete de dólares a pesos, el billete en dólar era falso y se fue de viaje llevándose los pesos.
ResponderEliminarLa estafa más común, a parte de los robos habituales.
ResponderEliminarSobretodo los hombres de cuello blanco son los que suelen aplicar este tipo de actos para robar