La persona timadora, que simula tener cierta discapacidad intelectual, se acerca a su víctima con cualquier excusa y le muestra una bolsa que parece estar llena de billetes, mientras le explica que se los ha encontrado. El estafador no da ninguna importancia al contenido, diciéndole a la víctima que en la bolsa lleva "estampitas" o "cromos" y que en casa tiene muchos más.
En ese momento, aparece otro transeúnte, que hace de gancho, ofrece a la víctima la posibilidad de comprar la bolsa por una cantidad de dinero. El que hace de disminuido se deja convencer, aunque, sin embargo, el gancho dice no tener dinero para participar en la "compra" de la bolsa, por lo que anima a la víctima a realizar la compra, dándose la circunstancia, incluso, que el gancho se ofrece para acompañar a la víctima a buscar dinero, al objeto de que no tenga ningún contratiempo.
Una vez que la víctima materializa la "compra", entregando el dinero por la bolsa, desaparecen los dos estafadores. Cuando la víctima abre la bolsa comprueba que no contiene billetes sino tacos de recortes de papel.

Esto ocurre mucho en las calles de Barcelona, es que se han vuelto una peste hostia! Sobretodo con aquellos que fingen que tienen una gran cantidad de dinero en sus maletines pero no es así
ResponderEliminar¡Interesante! Nunca he visto esto aquí en Sevilla, pero cuando fui a Ecuador me pasó bastante en todo el centro de la capital.
ResponderEliminar